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EL-LA Y EL MAGO Febrero 23, 2009

Posted by amarela in Broken Heart, Good Bye's, Last Times, Sadness, Soulmates, love, relationships, thoughts.
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Fucking love

Fucking love

-Hola Amarilla, bonito color… dijo el mago al verla cruzar el umbral de la puerta, tintineando. Ella corrió, se arrodilló y puso la cabeza en su regazo, llorando, llorando a-mares, llorando el alma -que le quedaba más bien poca-. Entonces lo miró directo a los ojos, como hace siempre, de frente, de lleno y en su voz de niña-vagabunda-casi-manzana-casi-arcoiris-casi-color-casi-alguien, le pidió, le rogó, le gritó -Hey mago, quítame el corazón ¡mierda!, que duele. Arráncamelo de una tajada. Deja que se desangren por el hueco abierto en mi pecho, todas mis emociones, los fracasos -cuantos fracasos-, los miles de gatos. Quiero ser una piedra o una crispeta.

El mago, sonrió y con la voz de siempre, metida en la cueva del antes le reiteró que no podía, que habían seres, como ella, que debían sentirlo siempre todo y tanto, y ella siguió pataleando, llorando, disminuyéndose, rogando que la mataran -mátame Dios- y entonces nada pasó, ni el corazón, ni el mago, ni la pataleta, ni el tintinear del vestido existían, sólo el dolor que le causaba haberlo  tenido y que siempre pasara lo mismo, perderlo todo en dos o tres palabras, enloquecerse de lujuria, de amor, de ilusión, pensar que llegó, saber que se va. Ella no sirve para los corazones o para nada, dos o tres palabras ahogadas en el timbrar de un teléfono, un mi amor o un te quiero que se quedan pegados a la bocina de un gastado auricular y a su alma, después, algo que no se cristaliza, un corazón suicidado en la ventana de un motel barato. Cómo se odia, cómo se ama. Maldito receptáculo de sensaciones, siempre tanto ¡Mierda! siempre tanto. Maldita sea Amarilla, maldito sea el mago que le dijo en otro sueño, otro día-gris-quédate-conmigo -Cree y ella creyó porque sólo buscaba desesperadamente algo de magia, solo un poquito que le alumbrara el día y ahora nada sirve para pegar los pedacitos de ese corazón roto, de la confianza puesta en dos o tres días de amor. Maldita sea esa palabra, que amargo sabe en la boca.

Maldito amor, maldito mago. ¡Te desafío a una guerra a muerte!

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